El arroz está en la base de la alimentación de los brasileños, formando la imbatible doble con el frijol. Pero además de formar parte de nuestro plato, este grano también se ha utilizado con fines estéticos. Por cierto, este uso no es de hoy: hace cientos de años que los asiáticos utilizan el agua de arroz para mantener la piel con una coloración uniforme y prevenir el surgimiento de arrugas y líneas de expresión.

Por sí solo, el agua de arroz ejerce un efecto calmante en la piel, que ayuda en la regeneración de la capa más externa.

Además, el arroz es rico en almidón, minerales, niacina (vitamina B3) y antioxidantes. Cuando estas sustancias se extraen al agua, pasa a tener propiedades hidratantes y antioxidantes, ayudando a prevenir y aclarar manchas causadas por el sol y las melasmas.

La prevención de las manchas también ocurre porque el arroz tiene sustancias capaces de ligarse al cobre presente en la piel, que participa de la producción de melanina. De esta forma, la síntesis del pigmento es perjudicada, previniendo el oscurecimiento de algunas áreas del cuerpo.

Cómo hacer agua de arroz

La receta casera de agua de arroz es muy simple: sólo tienes que dejar un vaso de arroz de salsa en agua durante 12 horas, coar el líquido y mantenerlo en la nevera por hasta dos días.

Otra manera de hacer el agua de arroz es cocinar los granos: basta colocar el arroz y el agua en la por, sin ningún tipo de condimento, y dejar hervir por 10 minutos. Cuando el agua esté con un tono blanco bien lechoso, coja el arroz (que se puede utilizar en la alimentación) y guarde el agua en la nevera.

Esta agua puede ser utilizada como un tónico astringente o directamente en las manchas, incluso en las ojeras. Para ello, basta con humedecer un bastoncillo o un cojín de algodón, pasar en el lugar de la mancha y esperar que el líquido se seque.

Es recomendable aplicar el agua de arroz diariamente por lo menos 30 días para observar los resultados. No se olvide de utilizar el protector solar antes de exponerse al sol, pues la radiación es uno de los principales factores para el surgimiento y la acentuación de las manchas.

Los resultados varían de persona a persona y serán más visibles en las manchas más superficiales. Si la mancha está localizada en una capa más profunda de la piel, el tratamiento con agua de arroz no tendrá el efecto deseado.

Agua de arroz fermentada: potenciación del efecto

Cuando el agua de arroz es fermentada, sus efectos son aún más potentes. Esto porque, con la fermentación, surgen nuevos compuestos en esa mezcla. Uno de ellos es el ácido kójico, que se utiliza en la producción de cosméticos blanqueadores y mejoradores de la textura de la piel.

Para obtener el agua de arroz fermentada en casa, usted puede extraerla con uno de los dos métodos explicados arriba y dejarla reposar a temperatura ambiente por 24 a 48 horas, hasta que quede levemente ácida. Después de eso, guarde el líquido en la nevera.

Para acelerar el proceso de fermentación, no cocida el arroz, dejándolo junto al agua. Así, el líquido va a fermentar entre 12 a 24 horas, y luego debe ser guardado en nevera (ahora sin los granos). La desventaja de este método es que el arroz no podrá utilizarse en la alimentación.

Vale recordar que ningún producto casero puede sustituir el protector solar - puede ser hasta peligroso hacer sustituciones para eso. Si las manchas no regresan, siempre es aconsejable buscar ayuda profesional con un dermatólogo.