Es muy probable que usted sepa que los alimentos con mucha sal elevan la presión arterial, algo muy perjudicial para quienes sufren de hipertensión. Por otro lado, ellos también pueden ser la salvación para cuando la presión baja demasiado, causando indisposición, mareos e incluso desmayos. Pero, ¿sabes por qué sucede esto?

La sal se conoce químicamente como cloruro de sodio, y es justamente el sodio el principal factor de la elevación de la presión arterial. Esto se debe a la gran propiedad que este mineral tiene que atraer moléculas de agua a la sangre y el líquido extracelular.

Para mantener un equilibrio entre la concentración de sal dentro y fuera de las células, el organismo acaba reteniendo más agua (usted siente más sed y no hace pis después de comer un alimento muy salado). De esta forma, ocurre un aumento en el volumen de sangre circulando y, en consecuencia, de la presión arterial.

Sin embargo, no son sólo los salchichas de paquete o las patatas fritas llenas de sal que pueden causar este efecto. En el caso de las semillas, las almendras y las avellanas son una excelente fuente de vitamina B, un nutriente indispensable para la salud y el bienestar de los animales. mantenimiento de una presión arterial bien equilibrada. En la falta de esa vitamina, podemos sufrir caídas de presión, mareos y desmayos. De la misma forma, consumir estos alimentos de forma exagerada puede resultar en un aumento indeseado de la presión.

2. Salame y otros fríos

Salados, salchichas, jamones, mortadelas y otras carnes frías suelen ser ricas en grasa y sal. Mientras que un pedazo pequeño puede ayudar a restablecer el bienestar de una persona que tiene la presión baja, ciertamente estos no son los mejores alimentos para quienes sufren con presión alta.

3. Café, té y refrescos

El café e incluso algunos tés y refrescos que contienen cafeína pueden causar un aumento en la frecuencia cardíaca, lo que acaba elevando también la presión arterial. Las personas que necesitan controlar la hipertensión no deben abusar de esas bebidas.

4. Chocolate

El chocolate contiene una sustancia llamada teobromina, un estimulante que actúa de forma similar a la cafeína. Comer uno o dos cuadritos de chocolate amargo puede ser una buena forma de dar un gas a las personas con la presión baja, pero de nuevo, quien sufre con presión alta no debe exagerar en el consumo de ese alimento.

5. Carnes en general

Recuerda cuando te sentías débil y tu madre decía que debías comer un filete? Realmente, la carne roja es un excelente alimento para aliviar las crisis de baja presión debido a su contenido de grasa y sodio. Sin embargo, si se consume en exceso, puede aumentar sus niveles de colesterol y triglicéridos, independientemente de si su presión es alta o baja. 6. Energéticos e isotónicos

Estas bebidas están llenas de minerales, incluyendo el sodio, por lo que pueden aumentar la presión arterial. Además, los energéticos todavía suelen contener cafeína, que acelera el corazón y puede causar crisis hipertensivas.

7. Bebidas alcohólicas

El vino tinto contiene flavonoides, sustancias con poder antioxidante que protegen el corazón y el sistema cardiovascular. Por lo tanto, tomar una copa de vino tinto al día puede ser un factor de protección. Sin embargo, abusar de cualquier bebida alcohólica, incluyendo el vino, traerá una serie de problemas de salud muy graves, incluso empeorando cuadros de hipertensión. De esta forma, las personas que sufren de alta presión crónica deben evitar el alcohol.

Mantener una alimentación equilibrada, rica en verduras, legumbres y frutas, cereales integrales y carnes magras, es siempre la mejor forma de preservar nuestra salud. Todo lo que se consume en exceso puede causar perjuicios a nuestro organismo; por lo que la palabra clave es la moderación.