El yogilates es ideal para quien quiere cuidar del cuerpo y de la mente de la mejor manera posible, pues integra lo que hay de mejor en las dos técnicas: usa la meditación del yoga y los ejercicios de pilates.

Con la práctica frecuente, la actividad ofrece los beneficios de la malla convencional, como cintura más fina, cuerpo firme, músculos tonificados y abdomen definido.

Pero los ejercicios de yogilates trabajan no sólo el cuerpo, sino también el equilibrio físico y emocional de la persona. La combinación del yoga con los pilates permite relajar, mejorar la postura, la flexibilidad y el autocontrol.

La clase de yogilates se inicia con el calentamiento, hecho con movimientos que estimulan la concentración y la respiración, que es uno de los principales focos de atención. Los estiramientos realizados durante el entrenamiento ponen en sintonía los movimientos con la respiración, así se vuelven menos cansados ​​y más revitalizantes.

Para obtener los beneficios y sentir los resultados, lo aconsejable es practicar yogilates al menos dos veces por semana.